Descripción
Este aparador de madera de roble en blanco grisáceo es una pieza que combina funcionalidad y diseño refinado. Su acabado en tonos suaves aporta luminosidad y ligereza, mientras que las puertas de persianilla añaden un detalle cómodo con un sutil juego de sombras y texturas.
Con un amplio espacio de almacenamiento distribuido en compartimentos interiores, este mueble es perfecto para mantener el orden sin renunciar al estilo. Su base elevada en dorado aporta un contraste cálido y refinado, asegurando estabilidad y ligereza visual.
Ideal para salones, comedores o recibidores, este aparato encaja a la perfección en decoraciones de estilo mediterráneo, escandinavo o contemporáneo. Una pieza versátil y elegante que aporta carácter y funcionalidad a cualquier espacio.